Alimentos sin lactosa

Aunque el ser humano mayoritariamente se haya acostumbrado al consumo de leche, parece ser que esto no fue siempre así y algunas personas muestran intolerancia o alergia a la lactosa o proteína de la leche. Productos como Benecol, cubren la demanda de estas personas que a veces encuentran  muchas dificultades para encontrar productos que no lleven lactosa. Además de no tener lactosa, en este caso Benecol no tiene azucar añadido y tiene un menor contenido calórico que otros productos similares.

Sin duda las marcas han sabido ver esta necesidad de aquellos que sufrimos esta intolerancia o alergia directamente o, como es mi caso, en alguno de nuestros hijos o familiares.

En los humanos es necesaria la presencia de la enzima lactasa para la correcta absorción de la lactosa. Cuando el organismo de una persona no es capaz de asimilar correctamente la lactosa aparecen diversas molestias que conocemos como intolerancia a la lactosa.

No se debe confundir la alergia a la leche con la intolerancia a la lactosa, ya que la alergia a la leche es la manera en que el sistema inmunológico del cuerpo responde a una o más proteínas que se encuentran en la leche de vaca y puede causar síntomas como hinchazón de los labios, boca, lengua, cara o garganta y eccemas, urticaria, sarpullido o erupción cutánea ó piel enrojecida, picor en la piel ó en los ojos.

No han sido pocas las veces que hemos tenido problemas para encontrar productos que no contuvieran lactosa o proteína de la leche, ya que estos componentes están presentes hoy en día en muchísimos alimentos de uso común (incluídos la mayoría de los embutidos, productos de panadería/pastelería, etc.). Y no es fácil porque también te encuentras con el problema de los etiquetados deficientes, que no especifican el uso de uno de estos componentes o los engloban bajo el término “aromas”.

En este caso Kaiku ha sabido ver esta demanda y ha creado un producto claramente enfocado a resolver este problema y que además presenta otras ventajas como el ayudar a reducir el colesterol. Se presenta como un yogur natural o con una amplia gama de sabores como fresa, piña o naranja.

Como bien dice el conocido dicho “Más vale prevenir, que curar” y con este producto matamos dos pájaros de un tiro. Prevenimos el exceso de colesterol y puede ser ingerido por intolerantes a la lactosa.